Violencia y vejaciones de seudoanarquistas en marcha del 2 de octubre en la CDMX

Fotografías de cronica.com.mx

Mariana Martell y Braulio Colín

cronica.com.mx Ciudad de México.- En el 51 Aniversario de la matanza del 2 de octubre, grupos de anarquistas pintarrajearon edificios y mobiliario urbano, agredieron a policías y a civiles y vejaron al cinturón de paz que conformaron “de forma voluntaria” trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México.

Los servidores públicos que realizaron los cordones, ésos que desde antes del mediodía ya tenían copado el Centro Histórico de la Ciudad, al primer connato de agresión por parte de los grupos anarquistas rompieron filas, se despojaron de su camisa blanca con la leyenda: 2 de octubre no se olvida, y ­desaparecieron de la zona cual rayo.

Y es que sin más defensa que su cuerpo, sin capacitación alguna para hacer frente a gente violenta, desprotegidos en todos sentidos… intentaron que la protesta se tornara pacífica. No lo lograron.

La realidad fue que integrantes de grupos anarquistas atacaron y golpearon a los empleados a los que mandó Claudia Sheinbaum y su equipo de seguridad para evitar actos vandálicos.

SON MÁS VIOLENTOS

Dicen los que han caminado más de 30 años en una marcha por el 2 de Octubre que nunca antes, como lo que ocurrió ayer, habían percibido tanto odio entre los grupos de encapuchados infiltrados en el contingente.

Josué Ramírez ha participado en estos aniversarios y jamás imaginó que el ambiente fuera tan hostil y agresivo hacia todo tipo de personas, ya sean periodistas, servidores públicos, policías, personal de Derechos Humanos, civiles.

Sin importar quiénes fueran, las agresiones de ayer fueron con mucho odio.

Por las calles del Centro Histórico se pudo observar a un grupo de no más de 100 personas pintarrajeando bardas, murallas, banquetas o el asfalto con consignas como: “Sus vallas no detienen nuestro odio”, “Ni Dios ni AMLO me detienen”, “Estado asesino”, “¿Tanto miedo nos tienen que nos bloquean?”… aunque hubo quien que aprovechó el desconcierto para declarar su amor: “Carlos te amo”, fue la frase pintada en algunos muros y el asfalto de la Plaza de la Constitución.

Desde antes, cerca de las 15:00 horas, habían comenzado sus fechorías. En Periférico Sur quemaron neumáticos y amagaron con realizar más disturbios durante la protesta que terminó cerca de las 19:00 en el Zócalo. Reportes de la Policía indican que hubo por lo menos cuatro lesionados, entre manifestantes y un servidor público que participó en el cinturón de paz.

Debido a las agresiones que cometieron los encapuchados, sobre todo en Eje Central, a la altura del Palacio Postal y sobre toda la calle de 5 de Mayo y sus alrededores, las personas que buscaban contribuir para mantener el orden prefirieron retirarse.

¡Y cómo no!, si les aventaron cohetones a los pies, los golpearon, empujaron, amenazaron y los pintaron con aerosol.

Los funcionarios que participaron en el cinturón de paz durante la manifestación se replegaron buscando un lugar seguro hacia la calle de Madero, atrás de los grupos de contención de la SSC.

Estudiantes de diferentes universidades como la UNAM, IPN y UACM pidieron a los encapuchados no agredir a policías y civiles e inclusive empezaron a formar sus propios cinturones para proteger a los elementos policiacos.

“No es creíble. Nos exponen al enviarnos a cuidar a estos salvajes, que con un solo puñetazo puede tirarme o dejarme inconsciente”, dijo asustada María Susana, empleada de la PGJ, escondida detrás de un puesto de revistas.

“Vámonos… Más vale un descuento o regaño que una descalabrada”, agregó al mismo tiempo que emprendía la huida.

Los anarquistas gritaban consignas como “qué vergüenza esos del cinturón de paz”, tratando de provocarlos para iniciar una trifulca.

Antes de llegar al Zócalo hubo vándalos que sacaron cadenas para romper los cristales que se toparan. Los vidrios del Banco de México fueron los primeros que pagaron la ira de un joven vestido de negro y con el rostro cubierto. En el cruce de 5 de Mayo y Palma terminó su ira. Fueron encapsulados y al paso de los minutos se fueron diluyendo, no sin antes lanzar uno que otro cohetón que tensó más el ambiente.

POLICÍAS CIVILES

Ya en las minitrifulcas se pudo observar a policías capitalinos vestidos de civiles infiltrados entre los grupos de anarquistas. Su misión fue neutralizar a los jóvenes que estuvieron generando desmanes.

En la parte final de la marcha se pudo apreciar cómo un grupo de hombres agarró y cargó a un joven, a quien llevaron detrás de la valla humana de policías que rodean las inmediaciones del Centro Histórico.

Encapuchados que se percataron de la situación trataron de impedir que los agentes lograran su cometido.

Mientras la violencia se desataba al interior de la calle 5 de Mayo el antimonumento que conmemora el 50 aniversario del Movimiento Estudiantil del 68 ni siquiera el comité organizador volteó a verlo y los cientos de estudiantes que entraban a la Plaza de la Constitución pasaron de filo.

La de este 2 de octubre fue la primera marcha de conmemoración sin cuerpo de granaderos, aunque sí hubo policías con equipo antimotines para contener a los violentos.

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